Comenzaremos por el léxico referido al ganado, en general, sin distinción de especies.
Al conjunto del ganado de todas clases que tiene una familia campesina se le llama, en toda la provincia, hacienda, denominación que, por cierto la encontramos recogida en los siguientes refranes: "hacienda de muchos la come el lobo"; "hacienda de yerba, hacienda de mierda"; "hacienda, tu amo te atienda, y si no que te venda".
A cada cabeza de cada especie pecuaria se la llama cabeza, y también pico.
A la "dula", es decir al ganado de todo el pueblo, sin distinción de especies, que va a pastar junto se le llama vecera en la Ribera y en otras comarcas del occidente de la provincia.
A un rebaño, si es grande se le llama piara, peara; si es pequeño, hatajo, si es mínimo, punta o tropa.
A la más pequeña de las crías de una camada, se le llama, en Hinojosa de Duero, guarín; a la cría recién destetada, 'vedón', en toda la provincia.
El embrión, el feto, de cualquier clase de ganado, se llama nonato en gran parte cle la provincia, y boldrón, boltrón, en el occidente y suroeste; la cría nacida muerta antes de tiempo recibe la denominación de abortón en el occidente y sur de la provincia, de abortizo en toda ella, de nonato en algunos puntos del norte provincial.
A la hembra estéril se la llama machorra o lunera (en Herguijuela, machurra): de la hembra que queda sin cría se dice, en general, que está machorra o que está vacía; en el suroeste y sur de la provincia, horra (gorra en Santibáñez de Béjar) en la Vídola, esternerá, escorderá. Cuando una hembra pare todos los años recibe, en gran parte de la provincia, el nombre de cañina.
Si una hembra tiene los pezones cortos, se la llama tetirrata, en La Huebra, y se tiene la idea de que todas las hembras teticortas son de buena calidad, y muy lecheras, como recoge el siguiente refrán: "La mujer, la oveja y la cabra, tetirratas"; si a una hembra parida se le seca una teta, recibe la denominación de mamia, en todas partes, de tetituerta en El Rebollar.
Por el color, a los animales berrendos en colorado se les llama jaramandeados o jaramendados en La Ribera, Abadengo, Campos de Argañán; berrendos en colorado, en las zonas donde hay ganaderías bravas; galanos, en el occidente y el sur de la provincia; pintos, en Tierra de Ledesma, jardos en algunos puntos aislados. A los animales berrendos en negro, se les dice jardos en prácticamente toda la provincia, y, además, galanos en La Ribera, Abadengo, Campos de Argañán, Rebollar, berrendos en las zonas de reses bravas y en algunos puntos aislados, jaramandeados en El Abadengo y Campos de Argañán.
Los animales "calzados", es decir con la parte inferior de las patas de color distinto del resto del cuerpo, reciben el nombre de calzados, en toda la provincia, de picalzos en El Rebollar. Los animales con una pequeña mancha en la frente son conocidos por el nombre de estrellados, con carácter general, y los que presentan una mancha alargada que va desde la frente hasta el morro reciben la denominación de caretos.
Si un animal es zambo lo llaman zancajoso en La Huebra, y si es patiestevado, es decir con las patas arqueadas, recibe la denominación de paticuevo, también en La Huebra.
Si un animal presenta marca en la oreja está marcado o señalado; si no la presenta se le llama, en La Huebra, orijano.
Cuando un animal macho ha sido defectuosamente castrado, y tiene un testículo en funcionamiento, se le llama rencallo, en general, rincallo en el occidente, rengallo en la Guareña, renco en algunos puntos, quebrado en El Abadengo, gállaro o gallarón en Tierra de Ledesma y en El Campo de Yeltes. Si la castración ha sido casi perfecta, el animal recibe, en La Huebra, el nombre de veniverde.
A los animales glotones se les llama, sobre todo en el occidente de la provincia, rustrones.
El animal al que se le ha roto una pata está perniquebrado.
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