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5. ALIMENTACIÓN VACUNO DE CARNE |
El
manejo de la alimentación tiene dos ámbitos muy distintos, el
régimen extensivo c ganado reproductor y de los terneros hasta
los 4-6 meses, y el intensivo del ganado de cebo.
Se basa en el aprovechamiento de los recursos naturales pastables, para lo que están muy adaptadas las razas autóctonas (Avileña, Morucha, Retinta, Lidia), que durante mil de años han formado parte de la ecología de la dehesa y su entorno.
Las disponibilidades de pasto varían mucho de unos años a otros, pudiéndose considerar una producción entre 500 y 1.400 Unidades Forrajeras por hectárea y año, distribuidos según la plubiometría, 60-70% de la producción corresponde a primavera-verano y 340% a otoño-invierno. Las necesidades de una vaca de 500 kg. de peso vivo son de un 2.600 Unidades Forrajeras al año, por lo que la carga ganadera en el entorno de la dehesa en aprovechamiento de pastos sin fertilizar está comprendida entre 0,2 y 0,5 vacas por hectárea.
La producción de pasto, en suelos de cierta fertilidad (valles y vaguadas), puede incrementarse entre un 20 y un 80% si se abona con superfosfato de cal o abono complejo (0-14-7 u otros similares), aplicados en otoño después de las primeras lluvias.
El exceso de producción de hierba en primavera no se suele segar en muchas explotaciones, por dificultades de mecanización o falta de altura de la hierba, dejándose sobre terreno para que sea aprovechado como pasto seco en los primeros meses de verano. Se debe tener en cuenta, que cuanto mayor sea el contenido en leguminosas del pasto, mayo será el contenido en nitrógeno y como consecuencia, se incrementará la capacidad de ingestión del pasto seco por los animales. Por lo que se debe propiciar la existencia de tréboles mediante los abonados ya indicados (especialmente fosfórico), ya que experimental mente se ha comprobado que realizando estas prácticas se puede incrementar la carga ganadera en algunas fincas hasta 0,7 vacas/ha.
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La hierba-pasto a lo largo del año se encuentra en alguno de estos tres estados:
a) Hierbas muy jóvenes con exceso de agua, bajo contenido en materia seca y escasa capacidad de sostenimiento del rebaño, en las primeras épocas de rebrote, tienen 140 grs. de Materia Seca por kilo y 0,11 Unidades Forrajeras por kilo.
b) Pasto equilibrado y abundante en primavera y principio de verano, según zonas, tiene de 200 a 400 grs. de Materia Seca por kilo y 0,16 U.F. Si el pasto está tupido con 1013 cms. de altura, se puede disponer por hectárea de más de 5.000 kilos de forraje verde. Una vaca puede pastar diariamente unos 60 kilos, si la hierba está más abierta de 25 a 30 cms. de altura el consumo por vaca y día puede ser de unos 30 kilos.
c) Pasto seco, a partir de julio y agosto según zonas, contiene 450 grs. de M.S. por kilo y 0,18 U.F. En otoño se complementa con los rebrotes de la hierba. La disponibilidad de forraje por hectárea puede estar alrededor de los 1.000 kilos y la capacidad de pastoreo entre 9 y 14 kilos por vaca y día.
Para completar la alimentación existen una serie de alternativas que deben valorarse en cada caso. Utilizar la parte de la finca más apta para el laboreo con el fin de producir forrajes, como el centeno para pastoreo a diente, la avena o la veza-avena para henificar, el girasol forrajero, o el altramuz que puede utilizarse en los meses de verano como pasto seco muy rico en proteínas. Cuando se dispone de alguna superficie en regadío las posibilidades son mayores, ya que el ray-grass westerwold puede proporcionar más de 120.000 kgs. por hectárea y es susceptible de pastoreo, el maíz forrajero, el sorgo, la pradera polifita, entre otros cultivos.
Cada explotación debe hacer su propio Calendario Forrajero para cubrir durante todo el año las necesidades de materia seca del rebaño con producción de forrajes propios. Orientativamente en secano se podría hacer este calendario: Febrero a abril, centeno (10.000 kg./ha); mayo a julio, pastoreo; agosto a septiembre, girasol forrajero (30.000 kg./ha); octubre a enero, pastoreo más heno de avena o veza-avena (5.000 kg./ha).
Para conseguir unos buenos índices de productividad en el rebaño, es conveniente suplementar la alimentación obtenida en el pastoreo con un pienso que se presente en tacos, pastilla o pellets para facilitar el racionamiento, ya que puede suministrarse en el suelo sin que sea necesario depender de la ubicación de los comederos, y que debe tener como mínimo los siguientes contenidos en nutrientes: 20% de Proteína Bruta (PB), 0,7 de Calcio, 0,5% Fósforo, 0,9 Unidades Forrajeras (UF) y 0,85% de Materia Seca. El suministro de este pienso a las vacas debe hacerse teniendo en cuenta los siguientes períodos críticos:
a) Gestación:
Esta suplementación tiene un efecto decisivo sobre el peso del ternero al nacimiento y sobre el tiempo que tardan las vacas en salir en celo después del parto.
b) Lactación (45 días después del parto):
Esta suplementación es importante para el rápido desarrollo del ternero y la recuperación de la madre.
c) Cubrición (entre los 45 y 90 días después del parto):
Conviene tener en cuenta que una vaca con mala condición corporal usa la alimentación para recuperar peso y no para entrar en celo, por lo que la alimentación en este período tiene una influencia muy notable sobre el porcentaje de vacas en gestación. La fertilidad es el índice productivo más importante desde un punto de vista económico en explotaciones de vacuno extensivo.
d) Cubrición de sementales, si hay escasez de pasto durante el período de cubrición debe suministrársele 3 kg./día del pienso ya indicado.
Poner a disposición de las vacas en las zonas de pastoreo bloques minerales (colgados de un árbol o en el poste de una cerca, no demasiado alejados del abrevadero), pues el consumo de sales minerales implica un aumento de las necesidades de agua del animal, las vacas consumen del orden de 1 kg./mes de estos bloques. Otra forma de suministro del corrector mineral es en polvo o gránulo, distribuyéndose en comederos portátiles, que a ser posible deben estar cubiertos. Este sistema presenta dos importantes ventajas sobre los bloques: su menor coste y la rapidez con que el animal consume el producto.
Administrar heno o paja para completar la ración de volumen, ya que las necesidades en materia seca de una vaca de 500 kg. de peso vivo es de unos 10-12 kgs./día, y en Unidades Forrajeras de 6 a 8 diarias, según el estado de lactación, gestación o crecimiento.
Para facilitar el cálculo de la ración complementaria, los alimentos normalmente utilizados tienen la siguiente composición:
| Heno de prado (tipo medio) |
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| Heno de alfalfa (tipo medio) |
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| Heno de veza-avena |
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| Paja de cereales |
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| Cebada en grano |
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Los terneros deben tener pienso de arranque a su disposición desde que cumplen los dos meses de edad. El consumo variará según las disponibilidades de pasto, pudiéndose cifrar en 200 grs. al inicio y llegar hasta 2 kgs./día al final del período de lactación. El destete y la entrada en el cebadero debe hacerse entre los 4 y 6 meses.
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Concretamente nos vamos a centrar en los cruces de razas autóctonas españolas con sementales cárnicos franceses (Avileña, Morucha, Retinta, por Charolés, Limousin o Blonde).
La base del éxito en el cebo de terneros reside en una buena sanidad, una alimentación adecuada y un manejo general que consiga el bienestar del ternero. En cebaderos cerrados deben cuidarse especialmente los aspectos de ventilación, por el mal diseño de las naves y la excesiva concentración de terneros; son más sensibles a la mala ventilación que a las bajas temperaturas.
En la siguiente ficha técnica se facilitan unos datos orientativos para terneros en estabulación libre cerrada:
| Volumen de aire metros cúbicos | POR TERNERO |
| Superficie en metros cuadrados | 25 |
| Suelo con rejilla | 2 - 2,5 |
| Suelo con paja | 3,5 - 4 |
| Velocidad renovación del aire en m3/seg | 0,2 |
| Espacio de comedero en centímetros | 40 |
| Espacio comedero tolva en centímetros | 12,5 |
| Número bebederos por cada 10 terneros | 2 |
| Consumo litros de agua por kg. pienso | 4 - 5 |
| Temperatura mínima en ºC | 15 |
| Temperatura máxima en ºC | 30 |
| Amoniaco máximo, en tanto por ciento | 0,003 |
| Anhídrido Carbónico máximo, en tanto por ciento | 0,32 |
| Humedad relativa ideal, en tanto por ciento | 60 - 80 |
Primer día: Procurar un alojamiento confortable, cálido y al abrigo de corrientes de aire. Suministrarles paja a discreción y no permitir el acceso al agua hasta pasadas 8 horas de su llegada. De acuerdo con el veterinario, inyectando un antibiótico se previenen ciertos problemas.
Segundo día: Desparasitación interna y externa por vía oral o inyectables según criterio del veterinario, poner a libre disposición el pienso de adaptación o anti-stres durante 20 días.
Tercer día: Siguiendo las orientaciones del veterinario hacer las vacunaciones más convenientes (Síndromes respiratorios, clostridiosis).
Para el cebo de terneros de vacuno extensivo es fundamental un correcto manejo de la alimentación, que debe responder al siguiente programa:
Pienso de adaptación o anti-stress: Se utilizará los primeros veinte días de entrada al cebadero, se podría decir orientativamente que el ternero pasará de los 170 a los 200 kgs.
Pienso de crecimiento: Se utilizará durante tres meses, de los 20 a los 110 días de cebo, siguiendo con el peso indicado anteriormente el ternero pasará de 200 a 350 kgs.
Pienso de acabado: Se utilizará como máximo durante tres meses y medio, que corresponde al período entre 110 y 215 días de cebo, debiendo pasar el ternero de los 350 a los 520 kgs. En este período de acabado no hay que ir necesariamente a esos kilos, cada ternero debe llegar a un peso que viene determinado por el estado justo de engrasamiento, lo cual se detecta observando el pecho del ternero o papada y también el maslo de la cola.
Los terneros deben disponer de paja a discreción, su consumo se puede estimar en un 20% del de pienso, aunque estará en función de las siguientes variables:
Los datos del cuadro siguiente están referidos a terneros cruzados procedentes de explotaciones extensivas y las columnas están referidas a:
1. Pesos de los terneros a partir de 200 kilos de entrada en cebaderos en tramos de 50 kilos.
2. Días transcurridos para alcanzar los distintos pesos.
3. Índice de conversión parcial, kilos de pienso consumidos para obtener un kilo de peso vivo considerando un período de cebo determinado.
4. Índice de conversión acumulado, kilos de pienso consumidos para obtener un kilo de peso vivo considerando todo el cebo hasta es período.
5. Ganancia de peso vivo por día.
6. Consumo de pienso por día.
7. Consumo total de pienso.
PESO VIVO |
DÍAS |
KGS. PIENSO kg. Carne parcial |
KGS. PIENSO kg. carne acumulado |
GANANCIA peso vivo día |
CONSUMO kg./día |
CONSUMO total |
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Para ajustar los índices, hay que multiplicar la columna n.· 5 por l,05 para los machos y 0,98 para las hembras. Así mismo para ajustar las columnas 3 y 4 se debe multiplicar por 0,97 para los machos y 1,04 para las hembras.