5. MANEJO DE LA REPRODUCCIÓN

 

Para hacer un buen manejo de la reproducción es conveniente disponer de un sistema de identificación que permita el manejo diario del rebaño, y la identificación numérica de cada oveja de manera cómoda para llevar un control individual de producciones. La elección de un sistema de reproducción determinado depende de distintos condicionantes:

La monta continua es el sistema más tradicional en las explotaciones de ovino orientadas hacia la producción de carne. Con este sistema se obtienen menos corderos por oveja y año y peores resultados económicos, siendo las cubriciones controladas el método ideal para rentabilizar cualquier explotación de ovino.

 

5.1. CUBRICIONES CONTROLADAS

 

Consiste en establecer varias épocas fijas de cubriciones al año, introduciendo los machos durante un período de 30 a 45 días y separándolos posteriormente hasta otra nueva cubrición. El número de épocas de cubrición deben ser elegidos por el propio ganadero.

El material necesario según la fotografía, es un collar coloreado que puede ser de plástico o de fibra sintética, el de fibra lo puede hacer el propio ganadero, ya que la cinta y los enganches se pueden adquirir fácilmente. También se necesita una chapa de material plástico para ciertas identificaciones. Hay casas especializadas que proporcionan todo el material.

Entre los sistemas de reproducción intensiva cabe destacar: tres partos en dos años, dos partos por hembra y año, cuatro épocas de partos en el año, sistema star y monta continua ordenada. A continuación vamos a describir el sistema de tres partos en dos años y el de cuatro épocas de partos en el año.

 

5.2. TRES PARTOS EN DOS AÑOS

 

Es uno de los sistemas de intensificación productiva más recomendados, lleva utilizándose más de 25 años habiéndose mostrado muy eficaz. En las publicaciones del Servicio de Extensión Agraria se le ha dado una gran divulgación, especialmente en los apuntes del S.E.A. de Francisco Jordán. Consiste en que partos y cubriciones se producen cada ocho meses, con lo que una oveja es cubierta a los tres meses tras el parto y el ciclo se cierra a los dos años.

Es un sistema que se adapta muy bien a las explotaciones orientadas a la producción de carne y también para las explotaciones de leche que dispongan de ovejas castellanas o churras no muy especializadas. En ovejas seleccionadas para la producción láctea es conveniente ir a un sistema más intensivo de producción de leche con un solo parto al año.

Los partos del rebaño se pueden programar en enero, mayo y septiembre, o buscar otras alternativas siempre teniendo en cuenta las disponibilidades de la explotación. Los partos durante los meses indicados se adaptan muy bien a las épocas de producción de hierba en las alternativas forrajeras de secano, y los mercados suelen ser favorables cuando se quitan los corderos.

En el siguiente esquema podemos apreciar el manejo de la reproducción para obtener tres partos en dos años, dividiendo el rebano en dos lotes homogéneos a fin de facilitar el manejo y logrando un ahorro considerable de mano de obra.

 

 

El primer lote se puede hacer con las ovejas a las que se les han destetado los corderos, y en el otro se reúnen las que están al final de la gestación o lactantes.

Para tener controladas las ovejas del rebaño es necesario un sistema de identificación, éste consiste en disponer de collares de tres colores, como vemos en la fotografía puede ser amarillo para la paridera de enero, azul para la paridera de mayo, y rojo para la paridera de septiembre. Dividimos el rebaño en dos lotes A y B, en el lote A nos encontramos a primeros de enero con que las ovejas llevan collar azul procedentes de la paridera de mayo del año anterior y a medida que van pariendo se les irá quitando el collar azul y colocándoles el amarillo que corresponde a la paridera de enero.

Las ovejas que una vez finalizado el mes de enero tienen el collar azul, es que no han parido y deberán ser identificadas con alguna chapa. antes de pasar a engrosar el lote B. Pero, si vuelven a perder la siguiente paridera, habrá que eliminarlas ya que se están manteniendo improductivas y generan gastos como las demás.

 

Collares para identificación

En el lote A nos encontramos ante la cubrición más difícil del año, la del mes de abril, conviene introducir los machos el 20 de marzo, provocando el efecto macho, al mismo tiempo que se aplica una correcta suplementación alimenticia para estimular la aparición de los celos. Es recomendable en esta cubrición del mes de abril, por ser la más difícil, preparar con la antelación suficiente un 25% de las ovejas con un método de sincronización de celos, a fin de que sean las primeras en cubrirse y provoquen por simpatía un incremento en la aparición de celos.

En el lote B por esta misma fecha se hará la cubrición de repesca, que siempre será a los tres meses de la cubrición normal coincidiendo siempre con la cubrición del otro lote para posteriormente coincidir con el parto. En este lote B comenzarán las ovejas a parir a partir del quince de abril y se les ira colocando los collares de color azul quitándoles el rojo que llevaban.

 

Pediluvio

Las ovejas del lote B que no hayan parido mantendrán el collar rojo y pasarán al lote A identificándolas para observarlas en la siguiente paridera. Introduciremos en el lote B los machos hacia el 20 de julio permaneciendo el mes de agosto.

En este mes de agosto, en el lote A, se hará la repesca para las que no quedaron gestantes en la cubrición de abril pasándolas al lote B, y comenzarán los partos a partir del 15 de agosto y se irán cambiando los collares amarillos por rojos, y las que lleven collar rojo con alguna identificación procedentes del lote B y no hayan parido deberán ser eliminadas.

Tal y como se indica en el cuadro se continuará con el manejo el resto del año al igual que se ha venido desarrollando hasta el mes de agosto.

Las explotaciones con rebaños reducidos en cuanto a número de ovejas o que el manejo de dos lotes pueda tener dificultades, este sistema de collares de identificación es aplicable aunque se haga en un solo rebaño, separando las ovejas en el aprisco para hacer la suplementación en las épocas necesarias y a su vez para el manejo de los machos, que únicamente estarán con las ovejas por las noches.

 

5.3. SISTEMA DE CUATRO ÉPOCAS DE PARTOS EN EL AÑO

 

Con este sistema se puede superar el índice de 1,5 partos oveja y año como promedio del rebaño. Conviene realizar el destete alrededor de los 30 días para forzar el aumento de cubriciones.

El manejo del rebaño es prácticamente igual al que se ha indicado para obtener tres partos en dos años, con la diferencia de que se obtienen cuatro parideras distintas en el año lo que obliga a un mejor cuidado en la preparación de cubriciones y partos.

El rebaño estará separado siempre en dos lotes, las ovejas paridas y las que estén en cubrición o gestantes.

Por poner un ejemplo, si se programan los partos en enero, abril, julio y octubre las cubriciones deberán hacerse en febrero, mayo, agosto y noviembre.

Con el fin de facilitar la elaboración de un programa de reproducción orientado a la obtención de tres partos en dos años o a conseguir cuatro épocas de partos en el año. Teniendo en cuenta el esquema ya comentado para obtener tres partos en dos años, debe completar indicando en los meses que corresponden los partos y las cubriciones así como el color de los collares.

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