3. LA GENÉTICA Y SU UTILIZACIÓN

Actualmente la genética nos brinda la posibilidad de mejorar las cualidades de las vacas con relativa rapidez, siempre y cuando sepamos utilizar correctamente las informaciones que nos proporcionan las casas comerciales sobre dosis seminales, trasplante de embriones, cartas genealógicas de toros o novillas, etc.

La heredabilidad expresa la mayor o menor posibilidad de que un carácter pase a la descendencia, esto se expresa por un coeficiente que va del 1 al 100 e indica el porcentaje que del valor, o cuantía, de ese carácter puede transmitirse de padres a hijos. Si la heredabilidad es alta, mayor de 30, puede esperarse una mejora rápida a través de la selección; si es baja, menor de 10, la mejora es lenta y si es cero o próximo no puede esperarse una mejora por selección.

Los componentes de la leche, grasa, proteínas, extracto seco magro y lactosa son de heredabilidad alta y por tanto es posible una mejora rápida. La cantidad total de estos componentes, al igual que la cantidad de leche, son de una heredabilidad débil y, por tanto, su mejora es lenta.

El índice genético nos informa conjuntamente de todas las cualidades de un determinado productor. Los índices de las vacas se refieren a datos sobre la producción de leche y su composición.

Los índices genéticos de los toros indican la capacidad para transmitir sus cualidades a la descendencia. Es cada día más importante tener en cuenta la mejora del tipo, porque es necesario realizar la selección conjunta para producción y tipo.

Para establecer un plan de mejora genética en un rebaño, es necesario:

  • Conocer los niveles de producción y composición de la leche del rebaño a mejorar.
  • Descartar a la hora de la elección el promedio de la producción de las hijas de un toro, debido a la influencia que han podido tener las condiciones ambientales (alimentación, sanidad, manejo, partos, etc.) Lo que importa en definitiva es el Índice Genético, entendido como valor genético en su conjunto.
  • En la selección se debe atender en primer lugar a la mejora en la producción de leche y una vez conseguida está a un nivel competitivo, hay que ir fijando la mejora del tipo.
  • Finalmente con la INSEMINACIÓN ARTIFICIAL se puede mejorar genéticamente el rebaño, siempre que se aplique en base a un buen conocimiento del propio establo. Pero si se quiere conseguir con mayor rapidez una mejora genética se debe recurrir al TRASPLANTE DE EMBRIONES.