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1. IMPORTANCIA HISTÓRICA |
En un principio era el toro», con esta sencilla expresión iniciaban los sumerios hace 4.000 años la explicación de la creación; así consta en las tablas de arcilla encontradas en Babilonia.
El mito de Zeus, rey del Olimpo griego, cuando adopta la figura de un fenomenal toro y rapta a la princesa Europa, hija del rey de Sidón, la lleva a lomos a través del mar hasta Creta. Allí se transforma nuevamente en hombre para engendrar a la doncella Europa, y dice la leyenda: que de ella nacerán hijos gloriosos cuyos cetros ejercerán el poder sobre la tierra».
Científicamente se denomina Bos Taurus Ibericus al tronco bovino más característico de España, es el rey de la fauna peninsular; es el símbolo de la virilidad y la fecundidad, del vigor y de la vida.
Manifestaciones taurinas de culto al toro las ha habido en todos los tiempos. En lo festivo se pueden citar entre otras: las anuales fiestas de San Fermín en Pamplona, los Carnavales del Toro en Ciudad Rodrigo, los tradicionales Espantes de Fuentesauco». En lo religioso, la Ermita de Nuestra Señora de las Vacas en la ciudad de Ávila, así como en las tierras de Salamanca los santuarios de Valdejimena, Cueto y Cristo de la Laguna, entre otros; donde los ganaderos desde siempre, han vinculado sus ofrendas y promesas al ganado vacuno.
La gran promotora de la fiesta de los toros en Salamanca fue su Universidad. Doctorados, canonizaciones y otros acontecimientos, siempre eran ocasión propicia para correr los toros. Los pontífices eran contrarios a los festejos taurinos, pero fueron enérgicamente contestados desde el Claustro Salmanticense; enviando incluso embajadores a Roma para dar cuenta de la realidad de estos espectáculos, querían que el Vaticano tuviera información precisa y directa sobre su contenido. Uno de los mayores defensores de los toros en la Universidad de Salamanca fue el propio Fray Luis de León.
Como animales de trabajo se generaliza el uso de los bovinos durante las primeras etapas históricas del hombre sobre la tierra, para continuar durante siglos. Tirando del arado, uncidos a las.carretas para el transporte de mercancías tuvieron una gran significación e importancia histórica. Los bueyes Negros Ibéricos eran muy apreciados por la Real Cabaña de Carreteros.
El dominio de los bovinos como animales de trabajo comenzó a declinar al ritmo que las leyes autorizaban o suavizaban la prohibición de producir híbridos equinos (ganado mular). El ganado mular les quitó protagonismo, al sustituir la tracción bovina por el transporte a lomo y facilitar la intensificación de los cultivos agrícolas; Aragón, Cataluña y Castilla. toman la iniciativa aboliendo las prohibiciones Para la cría mulatera, siendo autorizada la importación de mulas francesas. Desde este momento el bovino es utilizado fundamentalmente como productor de carne y desplazado en muchos casos, a los parajes de montaña.
El vacuno extensivo productor de carne genéticamente identificado con los bovinos autóctonos españoles, se podría clasificar en tres grandes grupos o troncos étnicos (según A. Sánchez Belda), considerando el color de la capa y los pueblos que históricamente los explotaron: Rojo-Turdetano, Negro-Ibérico y Castaño-Céltico.
Es la entidad étnica más importante del bovino español. La Turdetania historia era antes, Tartesos, después de la ocupación romana, Bética, durante la dominación árabe, Al-Andalus y finalmente Andalucía.
Todos los tratadistas coinciden en que originariamente es el Bos Taurus Primigenius» identificado con la antigua civilización egipcia, el vacuno que acompañó las migraciones humanas que siguieron la costa africana hasta introducirse por el sur en la península ibérica, cuando esta se hallaba unida al continente africano. En el Sur de la Península encontraron tierra propicia para prosperar sin superar la barrera de Sierra Morena constituyendo la raza Retinta o Rubia Andaluza.
Hace miles de años los bovinos Rojos, desde Andalucía, por la costa Mediterránea llegaron a los Pirineos y antes de atravesarlos, una rama siguió la costa cántabra estableciéndose en Galicia y dando lugar a la raza Rubia Gallega. Otros pasaron a Francia ocupando amplias superficies que con el tiempo dieron lugar a las razas, Blonde de Aquitania, Limousina y Salers, entre otras, teniendo proyección en Inglaterra con las razas, Devon, Lincoln, Red Polled.
El Rojo-Turdetano es el tronco bovino español más importante, ha generado las dos razas autóctonas con mayor número de efectivos, Rubia Gallega y Retinta. Fuera de nuestras fronteras, cabe destacar las razas homólogas a las nuestras en Francia e Inglaterra ya citadas, y también la gran influencia en la formación de las razas criollas de américa a partir de la Retinta llevada con el descubrimiento.
Los tratadistas le denominan Bos Taurus Ibéricus, es el bovino originario de la meseta central y su entorno. En el ámbito del Negro Ibérico se encuentran vestigios prehistóricos como las esculturas de piedra, siendo las más conocidas, los Toros de Guisando en la provincia de Ávila, o la que adornaba el puente sobre el Tormes en Salamanca, a la que el Lazarillo calabaceó por su ignorancia. Este tronco da lugar a la raza Avileña-Negra-Ibérica, a la Morucha en la Dehesa Salmantina, al ganado de Lidia, a la Sayaguesa (también denominada Zamorana), y a la Negra Andaluza en la campiña cordobesa.
El tronco Negro Ibérico está considerado como el más potente y representativo del vacuno español. Morfológicamente se caracteriza por su capa de color negro y su perfecta conformación para el aprovechamiento de pastizales de los más diversos tipos. Se le puede definir como un animal totalmente funcional, eficiente al andar, pastar, criar y sobrevivir, manteniendo esa eficiencia en los medios más difíciles.
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Escultura de piedra en el puente romano de Salamanca
También denominado Castaño-Cántabro, es de rasgos intermedios a los descritos anteriormente, pero hay que considerarlo un tronco étnico independiente y perfectamente diferenciado de los otros dos.
Su asentamiento coincide con el macizo montañoso Cántabro-Astur-Galaico con su expansión hacia tierras más bajas en Zamora y centro de Portugal. El rasgo más sobresaliente es la coloración de la capa que se podría definir como castaña.
La procedencia de este tronco es europea, por lo que resulta comprensible atribuir al pueblo celta esta aportación. Siendo representativas del mismo las razas: Asturiana, Tudanca y Alistana-Sanabresa. Curiosamente estas razas tienen gemelaridad con razas francesas.