9. HIGIENE Y SANIDAD EN EL REBAÑO

 

El potencial productivo de un rebaño tiene como pilares básicos la higiene y la sanidad. No es posible producir más y mejor partiendo de animales enfermos. Tradicionalmente el ganadero de ovino ha realizado por sí mismo las tareas de higiene y sanidad del rebaño (vacunaciones, desparasitaciones, tratamiento de enfermedades, etc.) los servicios del veterinario sólo se requerían ocasionalmente para resolver problemas que el ganadero desconocía. Actualmente es necesaria una estrecha colaboración entre ganadero y veterinario no sólo para atender los aspectos clínicos si no para asesorar en técnicas productivas. Es muy conveniente que las explotaciones de ovino estén integradas en alguna Asociación de Defensa Sanitaria (ADS).

El suelo de los alojamientos cubiertos deberá permanecer siempre lo más seco posible, con el fin de evitar el desarrollo de gérmenes patógenos. Por lo que se debe aportar con frecuencia paja seca y extender superfostato de cal, sobre todo en invierno y primavera cuando se observa que está más húmeda. El empleo de superfosfato tiene la ventaja de que se obtiene un estiércol más rico, tanto en fósforo como en nitrógeno, ya que con el superfosfato se retiene mejor el nitrógeno en el estiércol y se evitan las perdidas en forma de amoniaco. Peros es en el aspecto sanitario donde la incorporación de superfosfato evita la multiplicación de bacterias y parásitos. La aplicación debe hacerse en función de la humedad que se observe en la cama, una vez por semana a razón de 50-80 gramos por metro cuadrado.

Antes de iniciar un periodo de partos se debe sacar el estiércol y desinfectar el aprisco con cualquiera de los productos existentes en el mercado, es muy eficaz la aplicación de cal viva al suelo y a las paredes.

Evitar la humedad y suciedad en la zona donde se guardan los piensos, combatiendo las ratas y los insectos porque son transmisores de numerosas enfermedades. Limpiar y desinfectar periódicamente el interior de los silos y tolvas donde se almacenan piensos, cereales, o complementos.

El agua de bebida es la causa de muchos problemas de la explotación, conviene que el rebaño disponga de agua corriente en el aprisco para evitar que beban en charcas y lugares con aguas contaminadas, debiendo además tener en cuenta las siguientes consideraciones:

 

9.1. PRINCIPALES ENFERMEDADES OVINAS

A continuación se van a describir aquellas enfermedades que mayor incidencia económica suelen tener en los rebaños:

9.1.2. Abortos

Es la expulsión del feto antes de que sea capaz de vivir. Se considera que un 2% de las ovejas gestantes de un rebaño pueden abortar sin que se pueda determinar la causa específica. Siendo los abortos más frecuentes:

Aunque menos frecuentes, existen otras causas de abortos, por lo que siempre conviene que sea el veterinario quien analice y decida el tratamiento a seguir.

9.1.3. Diarreas

Es una enfermed ad muy frecuente en los corderos siendo especialmente grave por la repercusión económica, se estima que entre un 10% y 30% de los efectivos muere antes de alcanzar la edad de sacrificio, fundamentalmente durante las dos primeras semanas de vida. La vacunación en algunos casos puede ser eficaz, pero cuidar la higiene en los alojamientos es la mejor medida preventiva. Analizar las muestras de heces en laboratorio antes de hacer el tratamiento.

9.1.4. Procesos infecciosos que afectan a los corderos

Pediluvio.

En el primer día después del nacimiento se debe desinfectar el cordón umbilical (ombligo) y al segundo día darle, por vía bucal, selenio y vitamina A, D y E. Con este sencillo tratamiento se evitará que los corderos padezcan algunos procesos infecciosos.

A los dos meses de edad conviene desparasitar las corderas de reposición.

Entre los procesos infecciosos que afectan a los corderos cabe destacar:

 

VACUNACIONES MÁS FRECUENTES

Enterotosemias (Basquilla)
En primavera u otoño, unos quince días después de la desparasitación.
Agalaxia contagiosa
Al tercer o cuarto mes de gestación, volviendo a aplicar una segunda dosis a los treinta días. En zonas afectadas se debe vacunar cada seis meses.
Glosopeda (Fiebre aftosa)
En zonas afectadas vacunación anual o cuando lo disponga la autoridad responsable de sanidad animal.
Aborto paratífico
Al tercer o cuarto mes de gestación, revacunando a los treinta días, en explotaciones afectadas se debe vacunar en cada gestación.
Carbunco bacteriano
En zonas afectadas vacunar anualmente.
Mamitis gangrenosa
En el tercer o cuarto mes de gestación. En explotaciones afectadas vacunar dos veces al año.
Ectima contagioso (Boquera)
En rebaños infectados realizarla en corderos de dos o tres días.
Pedero contagioso
En rebaños infectados completar la vacuna con el pediluvio.

 

9.2. PROGRAMA SANITARIO BÁSICO

Enero
Desinfección del aprisco con solución de sosa al 2% (2 kilos de sosa en 100 litros de agua). Desparasitar los perros que estén en contacto con el ganado, manteniéndolos confinados durante dos días y quemando las heces.
Febrero
En Extremadura, sur de Salamanca y Ávila hacer la desparasitación del rebaño, previo envío de heces al laboratorio. Quince días más tarde vacunación contra Enterotoxemia.
Marzo
Desparasitar en zonas más frías (centro y norte de la meseta), previo envío de heces al laboratorio. Vacunar contra basquilla, siempre después de la desparasitación.
Abril
En pastaderos propicios a la distomatosis o papo, previo envío de heces al laboratorio, conviene hacer un tratamiento antiparasitario específico. Vacunación de Agalaxia, si es una zona afectada. Desinfectar el aprisco con solución de sosa al 2%.
Mayo
Aplicar la segunda dosis de desparasitación de los perros, manteniéndolos confinados durante dos días y destruyendo las heces.
Junio
Si tienen parásitos externos las ovejas, después del esquileo es el momento de pasarlas por el baño y si nos se dispone de baño, hacer un tratamiento rociándolas con un insecticida a base de Malathión u otro producto similar. Desinfectar a fondo el aprisco con sosa y lindano.
Julio
Vacunación contra brucelosis de las corderas de reposición cuya edad esté comprendida entre tres y seis meses.
Agosto
Repetir el tratamiento contra parásitos externos en el ganado, si los tienen, haciéndolas pasar nuevamente por el baño o rociándolas. Aplicar la tercera dosis de desparasitación de los perros, manteniéndolos confinados durante dos días y destruyendo las heces.
Septiembre
Vacunar contra enterotoxemia o basquilla después de haber desparasitado, previo envío de heces al laboratorio.
Octubre
Vacunación de Agalaxia, si es una zona afectada.
Noviembre
Aplicar la cuarta dosis de desparasitación de los perros.
Diciembre
Repetir desinfección del aprisco con sosa al 2%. Vacunar contra brucelosis a las corderas de reposición cuya edad esté comprendida entre tres y seis meses.

Ante cualquier tratamiento, consultar siempre con el veterinario y seguir en todo momento el programa establecido en la Asociación de Defensa Sanitaria (ADS).